Cómo cepillarse los dientes correctamente: guía paso a paso

¿Te cepillas a diario y, aun así, a veces notas que no estás limpio del todo? El cepillarse los dientes es una actividad tan rutinaria que se realiza de forma automática, perdiendo de vista que es un proceso que si se realiza mal de forma prolongada puede desencadenar en problemas de salud oral. Te contamos cómo colocar el cepillo para que limpie de verdad y cómo ajustar la rutina si llevas brackets o tienes peques en casa. Desde De la Plata, clínica dental en Málaga, te mostramos todas las consideraciones que debes tener en cuenta para aplicar un correcto cepillado de dientes y conseguir que tu higiene bucal sea perfecta.

¿Cómo se debe realizar el cepillado correcto de los dientes?

La técnica manual requiere ritmo y suavidad. No se trata de “restregar”, sino de barrer la placa de la encía al diente y de no dejar zonas sin tocar. Si te ayudas de un espejo y sigues un orden, te resultará más fácil mantener los dos minutos.

Ángulo de 45º y línea de la encía

Coloca el cepillo a 45º hacia la encía y realiza movimientos cortos y controlados (unos 2–3 dientes cada vez). El objetivo es romper la placa que se acumula justo donde la encía se une al diente, una zona que marca la diferencia entre encías sanas o sangrantes. Presiona lo justo: si el pelo del cepillo se abre como una palmera, estás apretando demasiado.

Superficies externas, internas y oclusales

Empieza por las superficies externas (las que se ven al sonreír), sigue con las internas (las que dan hacia la lengua o el paladar) y termina en las superficies de masticación. En las internas de incisivos superiores e inferiores, inclina el cepillo verticalmente y haz pasadas cortas desde la encía hacia el borde para llegar bien al borde gingival. Mantén el orden por cuadrantes para no saltarte ninguna zona.

Limpieza de lengua

La lengua es como una alfombra donde se queda placa y compuestos que causan mal aliento. Sácalas con 3–4 pasadas de atrás hacia delante con el raspador o con el propio cepillo. Hazlo con suavidad para no generar arcadas. Notarás la sensación de boca limpia durante más tiempo.

Tiempo total y frecuencia diaria

El tiempo perfecto son 2 minutos, dos o tres veces al día. Por la mañana para empezar bien y por la noche sin falta, ya que la reducción de saliva mientras duermes favorece la placa. Tras comidas ácidas (cítricos, refrescos, vinagre) espera unos 30 minutos antes de cepillarte para no “pulir” un esmalte momentáneamente reblandecido.

Cepillado con cepillo eléctrico

Los cabezales pequeños rodean cada diente y el temporizador te guía para que completes los 2 minutos. Si tu modelo vibra cada 30 segundos, usa esas “pistas” para cambiar de cuadrante. Coloca el cabezal en la unión diente-encía y deja que él haga el trabajo; no frotes como si fuera un manual. Ve diente a diente, cubriendo la cara externa, la interna y la de masticación.

Muchos eléctricos incluyen sensor de presión. Si se enciende, afloja: apretar no limpia más, desgasta el esmalte y puede irritar la encía. Si notas sensibilidad con el tiempo, revisa tu técnica o cambia a un cabezal de filamentos más suaves.

Cómo lavarse los dientes correctamente con brackets

cepillarse dientes brackets

La ortodoncia fija exige ajustar la técnica. La placa tiende a quedarse alrededor de los brackets y bajo el arco, así que hay que dividir cada diente en tres zonas: por encima del bracket, sobre el bracket y por debajo del bracket. Inclina el cepillo a 45º respecto al borde del bracket y haz pasadas cortas y suaves; después, colócalo desde abajo hacia la encía para barrer la placa acumulada.

Como apoyo, los enhebradores de hilo permiten pasar el hilo por debajo del arco para limpiar bien el punto de contacto. Los cepillos interproximales son perfectos para los lados de los brackets. El irrigador ayuda a desalojar restos en zonas difíciles, pero ajusta la presión si tienes encías sensibles o con inflamación para evitar molestias.

Cepillado en niños

Con los peques, el objetivo es instaurar hábitos desde el principio y adaptar la pasta con flúor a la edad. De 0 a 2 años, limpia las encías y primeros dientes con una gasa o cepillo de silicona suave todas las noches; cuando asomen los primeros incisivos, añade una cantidad de pasta del tamaño de un granito de arroz (1.000 ppm) y ayúdales a escupir.

De 2 a 6 años, mantén la pasta de 1.000 ppm y la cantidad de un guisante cuando ya escupen bien. La técnica es asistida: el adulto guía el cepillo y el pequeño participa. Las canciones de 2 minutos, relojes de arena o temporizadores en forma de juego funcionan muy bien. Evita enjuagar con agua al final para que el flúor se quede protegiendo los dientes.

A partir de los 6 años, pasamos a 1.450 ppm y a un cepillo adaptado a su boca. La autonomía llega poco a poco, pero conviene supervisar hasta alrededor de los 8–9 años. Si hay espacios estrechos o dientes apiñados, introduce cepillos interproximales finos.

Frecuencia y momentos del día recomendados

La rutina de noche es la que nunca se negocia; por la mañana y tras las comidas principales, suma puntos. Si tomas ácidos como cítricos, refrescos, kombucha o vinagre, espera 30 minutos antes de cepillarte para que el esmalte se recupere. Mientras tanto, beber agua o masticar chicles sin azúcar ayuda a estimular la saliva y a “limpiar” de forma ligera hasta el siguiente cepillado. Después de un café con azúcar o un zumo, enjuagarte con agua y esperar media hora es mejor idea que cepillarte de inmediato. En comidas copiosas, dale siempre prioridad al cepillado nocturno, dedicándole al menos dos minutos y sin olvidar la lengua.

Por la noche, sigue el orden: cepillado, escupir sin enjuagar, hilo dental y, si queda exceso de pasta, escupir de nuevo. Por la mañana, repite la misma técnica completa. Si utilizas colutorio con flúor, hazlo en otro momento del día para no arrastrar el flúor de la pasta y mantener así su efecto protector durante más tiempo.

Errores comunes y cómo evitarlos

Entre los errores más comunes que observamos en nuestros pacientes destacan:

  • Apretar demasiado el cepillo: desgasta el esmalte y retrae la encía. Si tu cepillo se abre en pocas semanas, estás presionando de más.
  • Enjuagarte con agua al final: reduce el efecto del flúor. Mejor escupir y listo.
  • Olvidar las caras internas: dedica tiempo específico a la zona lingual y palatina.
  • No seguir un orden por cuadrantes: saltarse zonas es fácil sin rutina.
  • Casi no tocar la línea de la encía: recuerda el ángulo de 45º.
  • No cambiar el cepillo/cabezal: renueva cada 3 meses o antes si los filamentos están abiertos.
  • Usar el cepillo eléctrico como manual: deja que el cabezal haga el trabajo, sin “restregar”.
  • Saltarte la lengua: es clave para el aliento y para reducir la placa global.

Cuándo pedir cita con el dentista

Si tienes sangrado que no cede tras una semana ajustando la técnica, sensibilidad al frío o calor que va a más, encías inflamadas, manchas que no desaparecen con la higiene habitual o dolor al masticar, es el momento de pedir cita con una clínica dental. En consulta comprobamos si el problema es de técnica, placa acumulada, sarro o hay alguna lesión que requiera tratamiento.

Si te interesa aprender la técnica o necesitas una limpieza profesional, podemos ayudarte. Integramos educación en higiene en cada visita y te enseñamos en espejo cómo colocar el cepillo, cómo pasar interproximales o enhebradores y cómo ajustar la presión con eléctrico.

Carlos De la Plata - Odontólogo en Málaga
doctoralia

Odontólogo Principal De la Plata Dental

Carlos De la Plata Díez de Baldeón, odontólogo colegiado en Málaga (n.º 29 002 918), dirige la Clínica De la Plata Dental. Graduado en Odontología y con Máster en Ortodoncia, combina tecnología avanzada y un enfoque cercano para ofrecer tratamientos integrales en estética, implantología y salud bucodental con la máxima garantía profesional.

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